La energía proveniente de la oxidación de los tres nutrientes energéticos
(proteínas, hidratos de carbono y grasas), se expresa en calorías y es la forma
más habitual en nuestro medio de expresar el rendimiento energético de los tres
macronutrientes. La caloría traduce la energía en unidades de calor y se define
como la cantidad de calor necesaria para elevar en un grado centígrado la
temperatura de un gramo de agua. Cuando hablamos de calorías en la dieta
estamos hablando, en realidad, de kilocalorías, es decir de 1000 calorías. La
kilocaloría (Kcal) es, por tanto, la cantidad de calor necesaria para elevar en
un grado centígrado la temperatura de un kilogramo de agua. Una kilocaloría
(Kcal) son 1000 calorías. Los seres humanos utilizamos la energía obtenida de los alimentos para
diversos fines: Una alimentación equilibrada es consecuencia de la combinación adecuada de
los distintos tipos de alimentos y debe garantizar las necesidades de energía y
nutrientes sin llevar al exceso pero evitando el déficit ya que su objetivo es
mantener a los individuos en condiciones óptimas de salud en todas las épocas y
situaciones fisiológicas de la vida. Presenta una distribución determinada de
los tres nutrientes energéticos:
El rendimiento energético de los macronutrientes también se puede expresar en
Kilojulios es decir en unidades de energía y no de calor como en la Kcal. 1
Kcal = 4,184 kilojulios.
Cuando los nutrientes se oxidan tienen un rendimiento energético que se expresa
en Kcal por g de nutriente. Este hecho constituye uno de los pilares de la
dietética por la posibilidad que ofrece de convertir las Kcal en gramos de
nutriente y estos posteriormente en gramos de alimento, haciendo posible dar
pautas y recomendaciones de consumo y también planificar dietas y menús. Por
supuesto también se puede hacer a la inversa y a partir de los gramos de
alimentos consumidos estudiar la forma de alimentarse de individuos y
poblaciones.
Cada uno de los tres nutrientes energéticos tiene un rendimiento
energético: