Es el proceso biológico en el que los organismos asimilan los alimentos y
los líquidos para el funcionamiento, el crecimiento y el mantenimiento de las
funciones normales de este mismo. La nutrición también es el estudio de la
relación entre los alimentos con la salud, especialmente en la determinación de
una dieta óptima.
La alimentación y la nutrición no son sinónimos, son términos diferentes ya
que:
La nutrición hace referencia a los nutrientes que componen los alimentos y
comprende un conjunto de fenómenos involuntarios que suceden tras la ingestión
de los alimentos, es decir, la digestión, la absorción o paso a la sangre desde
el tubo digestivo de sus componentes o nutrientes, su metabolismo o
transformaciones químicas en las células y excreción o eliminación del
organismo.
La alimentación comprende un conjunto de actos voluntarios y conscientes
que van dirigidos a la elección, preparación e ingestión de los alimentos,
fenómenos muy relacionados con el medio sociocultural y económico (medio
ambiente) y determinan al menos en gran parte, los hábitos dietéticos y estilos
de vida.
Una nutrición adecuada es la que cubre:
Los requerimientos de energía a través de la ingestión en las proporciones
adecuadas de nutrientes energéticos como los hidratos de carbono y grasas.
Estos requerimientos energéticos están relacionados con la actividad física y
el gasto energético de cada persona.
Los requerimientos plásticos o estructurales proporcionados por las
proteínas.
Las necesidades de micronutrientes no energéticos como las vitaminas y
minerales.
La correcta hidratación basada en el consumo de agua.
La ingesta suficiente de fibra dietética.
Las pautas dietéticas correctas se representan en las pirámides de los
alimentos, por ejemplo la Pirámide NAOS.
La nutrición es consecuencia de la alimentación, de los alimentos que componen
la dieta y de su proporción dependerán los aportes nutritivos y el estado
nutricional de cada persona.