(08/05/2008)
La dieta del yogur, basada en la ingesta de este alimento, asegura que
permite disminuir un peso de dos a tres kilos en tres días, durante dos
semanas. Consiste en la confección de un menú semanal en el que el principal
componente es el yogur, bajo el supuesto de que facilita la digestión, y
acompañado de frutas. Este menú no permite la ingesta de otros alimentos distintos al yogur o la
fruta durante los tres primeros días, y a partir del tercero introduce otros
productos en cantidades pequeñas, haciendo hincapié en su preparación
culinaria, por ejemplo, pechuga de pollo cocida, pasta cocida sin salsa, salmón
a la plancha, etc., pero siempre con el yogur y la fruta como eje de la
dieta. Se advierte sobre esta dieta que no debe repetirse más de dos veces al
mes. En efecto, resulta una dieta bastante restrictiva, en especial durante los
primeros tres días, en los que prácticamente se prohíbe la ingesta de proteínas
y grasas. Bajo las buenas propiedades de alimentos como el yogur y la fruta se trata
de confeccionar una dieta estricta para perder peso de forma rápida, y que en
determinadas personas puede ocasionar problemas por ser hipocalórica y carente
de algunos principios inmediatos, sobre todo si se mantiene durante mucho
tiempo. Además, al volver a retomar la alimentación previa a la dieta hace que
sea relativamente fácil ganar de nuevo el peso perdido durante la restricción
de los alimentos. Una dieta equilibrada no debe basarse en la ingesta de un único grupo de
alimentos aunque éstos sean saludables, sino en una combinación de los
principales grupos, que aporten los nutrientes necesarios para el mantenimiento
de las actividades. Además, para adelgazar es necesario combinar la
alimentación sana con un nivel de actividad física regular. Existen dietas
equilibradas que ayudan a perder peso, pero deben ser prescritas y controladas
por profesionales sanitarios, e incluir todos los grupos de alimentos.