(03/03/2008)
Fue creada por el médico americano Peter D'Adamo, que defiende la existencia
de una alimentación para cada tipo de sangre (A, B, AB y O), sin considerar el
factor Rh negativo o positivo. Según esto, cada grupo está más predispuesto a
ciertas enfermedades más que los otros, pudiendo compensarse estas tendencias
con la alimentación y tratamientos antiestrés adecuados a cada grupo
sanguíneo.
La dieta muestra los alimentos que reducen o aumentan el peso, de acuerdo con
una evaluación histórica de cada tipo sanguíneo. Por ejemplo, el sistema
digestivo de los individuos del grupo O está adaptado a una dieta rica en
proteínas animales y a los vegetales (frutos del mar, espinacas, etc);
legumbres, verduras y cereales serían indicados para aquellos del grupo A, y
las carnes para el grupo B; el grupo AB sería una mezcla de los A y B,
especialmente con los lácteos.
No es una dieta equilibrada. No existe una relación científicamente comprobada
entre el tipo de sangre y la utilización de tejido graso. La prohibición de
alimentos hace con que la dieta esté asociada con sensaciones de hambre y
sufrimiento, e induce a la pérdida de masa libre de grasa, en vez de masa
grasa.
Hay personas que pueden llegar a obsesionarse respecto a que si un alimento es
de su grupo o no y no querer comer absolutamente nada si no es de su grupo por
miedo a desarrollar inmediatamente las enfermedades de las que avisa el creador
de la dieta. Además, las personas del grupo O que son vegetarianas pueden
sentirse ofendidas al pensar que esta teoría les quiere obligar a volver a
comer carne.
La dieta equilibrada requiere una ingesta de todos los principios inmediatos en
su adecuada proporción, en función de la actividad física desarrollada y del
balance energético de cada individuo, sin tener en cuenta otros factores ajenos
como el grupo sanguíneo. La dieta debe estar compuesta de forma equilibrada por
proteínas, hidratos de carbono, lípidos, vitaminas, minerales y otros elementos
para que no se ocasionen trastornos derivados por carencias ni excesos.