(08/05/2008)
Bajo la denominación de “dieta del pomelo” se encuentran varias dietas cuyo
denominador común es el uso de dicha fruta como alimento principal, y que se
presenta en ocasiones como una dieta para usar “en caso de emergencia” y perder
peso rápidamente. En alguna de ellas se recomienda comer durante tres días alternos únicamente
el pomelo, y el resto ingerir otros alimentos variados, incluyendo carnes
grasas, pescados o ensaladas. En otras modalidades el pomelo es la base de la
dieta todos los días y se complementa con otros alimentos bajos en calorías. En
algunas recomendaciones de la dieta del pomelo se dice que se puede llegar a
adelgazar hasta 8 Kg. en una semana. Se trata de una dieta con varios inconvenientes, entre los que se encuentran
el bajo aporte calórico, muy por debajo del necesario. Al reducir dicho aporte
calórico y favorecer la pérdida de líquidos sí puede conllevar una disminución
relativamente rápida de peso, pero del mismo modo los Kg. perdidos vuelven a
recuperarse con facilidad. La pérdida de líquidos puede llegar a ser peligrosa, especialmente en
determinadas personas con mayor riesgo de deshidratación, y en las estaciones
calurosas, y sobre todo si la dieta se mantiene en el tiempo. Además, la dieta no brinda un aporte adecuado de los principales principios
inmediatos. Una dieta sana debería proporcionar un adecuado aporte calórico y
de principios inmediatos (hidratos de carbono, lípidos, proteínas) y de
vitaminas y minerales, para lo que es aconsejable planificar los alimentos
diarios conforme a una pauta equilibrada, como por ejemplo la que recomienda la
Pirámide NAOS de la alimentación saludable, y acompañarla de la práctica
habitual de actividad física.