(05/11/2007)
Artículo que enumera y detalla los principales beneficios que la práctica de actividad física tiene para la salud.
El cuerpo humano ha sido diseñado para moverse y requiere, por tanto,
realizar ejercicio de forma regular para mantenerse funcional y evitar
enfermar. Está demostrado que el sedentarismo es un factor de riesgo para el
desarrollo de numerosas enfermedades crónicas, entre las que destacan las
cardiovasculares por representar una de las principales causas de muerte en el
mundo occidental. Por otro lado, el llevar una vida activa es muy saludable, y
produce numerosos beneficios tanto físicos como psicológicos: existe una
relación directa entre la actividad física y la esperanza de vida, de forma que
las poblaciones físicamente activas suelen vivir más que las inactivas. También
es una realidad que las personas sedentarias que inician un programa de
ejercicio físico tienen la sensación subjetiva de encontrarse mejor que antes,
tanto desde el punto de vista físico como mental, es decir, tienen mejor
calidad de vida. Hace años el Dr. K. H. Cooper definió el ejercicio físico como "el
método para poner más años en la vida y más vida en los años". La mayoría
de las personas pueden beneficiarse de la realización de actividad física de
forma regular. No obstante es frecuente que la gente piense que ya hace
suficiente ejercicio en el trabajo o en casa, o que son mayores para empezar a
practicar algo o que su forma física ya es demasiado mala para intentar
recuperarla. En muchas ocasiones es la pereza, o el miedo a cansarse lo que
hace que ni siquiera se llegue a intentar emprender alguna actividad. Es muy
importante que todas las personas participen en un programa de ejercicio físico
regular como parte de un estilo de vida sano, que además va a permitir afrontar
todos los acontecimientos de nuestra existencia con mayor optimismo y mejor
disposición. Dra. Nieves Palacios Gil-Antuñano. Especialista en Endocrinología y
Nutrición y en Medicina de la Educación Física y el Deporte.
Para la Organización Mundial de la salud (OMS) estar sano es "el estado de
completo bienestar físico, mental y social y no sólo la ausencia de
enfermedades". Si nos ajustamos a esta definición parece evidente que la
práctica de ejercicio físico es positiva para la salud.
Beneficios de la actividad física para la salud
El organismo humano, como consecuencia del entrenamiento físico regular,
presenta en sus diferentes aparatos y sistemas modificaciones morfológicas y
funcionales que denominamos adaptaciones, las cuales van a permitir prevenir ó
retrasar la aparición de determinadas enfermedades y mejorar la capacidad de
realizar un esfuerzo físico. Una persona entrenada será capaz de correr a la
parada del autobús sin cansarse demasiado, subir las escaleras del metro sin
llegar jadeando, jugar con sus hijos con mayor vitalidad e incluso desafiar a
sus amigos a un partido de su deporte favorito.
En la actualidad hay evidencias suficientes que prueban que aquellos que llevan
una vida físicamente activa pueden obtener una larga lista de beneficios para
su salud, como son los siguientes:
Durante la infancia y adolescencia se suele mantener un nivel de actividad
física suficiente a través del juego y de la práctica de diferentes deportes.
Pero las oportunidades de realizar ejercicio físico disminuyen a medida que nos
hacemos adultos. Debido a los grandes inventos de los últimos tiempos, que
suponen adelantos y comodidades en todos los campos, se ha producido una
reducción drástica de la cantidad de actividad física que es necesaria hacer
tanto en las labores cotidianas de la casa, como en los desplazamientos (coche,
autobús) o en el trabajo y en el tiempo de ocio. En cualquiera de los países
del mundo llamado desarrollado, los indicadores de actividad física muestran
cifras realmente desalentadoras. Según distintas estadísticas el sedentarismo
afecta entre un 40 a un 60 % de la población, y sólo 1 de cada 5 individuos
alcanza el mínimo de actividad recomendado para la salud.
En mayo de 2004, la Asamblea Mundial para la Salud propuso la Estrategia
Mundial sobre Alimentación, Actividad Física y Salud, solicitando a los
gobiernos de todos los países que elaboraran planes nacionales adaptados a su
entorno e idiosincrasia cultural, con el fin de modificar los hábitos de vida
no saludables (WHO 2004). La organización expreso sobre todo, su preocupación
por el descenso de la actividad física entre los niños y los
adolescentes.
Los objetivos principales de esta Estrategia Mundial son: