Son alimentos funcionales modificados en grasas. Los fitoesteroles son
parecidos al colesterol pero a diferencia de éste no lo encontramos en
productos de origen animal sino que son componentes esenciales de las membranas
celulares de las plantas. No se pueden sintetizar en nuestro organismo y se
absorben muy poco en el intestino. Se piensa que pueden reducir la absorción
del colesterol, tanto el procedente de la dieta como el que proviene de la
bilis. Se encuentran de forma natural en legumbres, aceites, frutos secos y
cereales, y también se pueden añadir a algunos productos procedentes de la
industria alimentaria como margarinas.
Tienen una acción beneficiosa cardiovascular al competir con el colesterol en
la absorción intestinal.