En este grupo se encuentra un sub-grupo muy heterogéneo de alimentos que
tienen como denominador común su riqueza en proteínas, casi siempre de alto
valor biológico. Por otra parte, algunos de ellos también son ricos en grasas,
por lo que su consumo debe ser moderado.
Las carnes, los pescados, los huevos y los lácteos son la principal fuente de
proteínas de alto valor biológico de la dieta en los países
industrializados.
A igualdad de porción comestible, el valor nutritivo de las carnes es el mismo,
cualquiera que sea el animal de procedencia.
Los pescados tienen un gran interés nutricional y unas ventajas claras sobre
las carnes: su valor calórico es escaso, su densidad proteica es similar a la
de las carnes y su mayor cualidad reside en su contenido en ácidos grasos
poliinsaturados, omega 3 con propiedades cardioprotectoras. Los productos
congelados son nutritivamente iguales a los frescos.
Los frutos secos en pequeñas cantidades son un excelente complemento dietético,
pues aportan proteínas, calcio, magnesio, hierro, zinc y vitamina B1. Dado su
alto contenido calórico, deben sustituir a otros alimentos proteicos o grasos,
como mantequilla, carnes, tocino, embutidos, etcétera. Y no tomarlos como
aperitivos o para picar.
El huevo es un excelente alimento, cuyo consumo debe controlarse en personas
con dislipemia.
Si se toma queso o huevos, se debe sustituir por carne o pescado, no se
consumirá además de ellos.
Se debe intentar comer más pescado que carne y procurar reducir lo más posible
las vísceras y los embutidos por su alto contenido en grasas saturadas.
Es recomendable el consumo de hígado u otras vísceras una o dos 2 veces al mes
por el gran contenido en vitamina B12, A, D y fólico. Un filete de hígado
aporta dos veces el requerimiento diario de vitamina A de un adulto y casi la
necesidad total de hierro.
El valor nutritivo de la carne radica en su riqueza en proteínas: aportan entre un 16 y un 22 % de proteínas y su valor biológico es alto.
El valor nutritivo de los quesos es incuestionable, fundamentalmente por la riqueza en proteínas y calcio.
De valor nutritivo equivalente a la carne pero con mayores beneficios para la salud. Su contenido proteico es del 18-20 % y la proteína de los pescados es de alto valor biológico.
Se caracterizan por incluir en su composición menos de 50 % de agua, por su bajo contenido de hidratos de carbono y por su riqueza en proteínas y grasas. Los frutos secos pueden constituir una buena alternativa a las proteínas animales.
Plenos de nutrientes esenciales, los huevos son un alimento de valor inapreciable en las dietas de muchos países del mundo.