Las legumbres constituyen un alimento nutricionalmente muy bueno, excelente
sobre todo si se toman junto a cereales, carnes, etc., formando parte de los
tradicionales menús mediterráneos. Su alto contenido en fibra dietética
favorece el tránsito intestinal y disminuye el riesgo de padecer algunas
enfermedades gastrointestinales.
Es nutricionalmente recomendable consumir de cuatro a seis veces por semana
patatas y dos veces a la semana legumbres.
Realmente las legumbres deben constituirse en un producto estrella para las
personas con diabetes o con dislipemia, ya que no contienen apenas grasa, la
calidad de su fibra es excelente para retrasar la absorción de la glucosa y
contienen una buena cantidad de proteínas. Aunque estas son de bajo valor
biológico se pueden complementar con cereales obteniéndose una proteína de alto
valor biológico.
Los cereales constituyen alimentos básicos para la población mundial. Su aporte
nutricional, debido a que en la actualidad se consumen generalmente refinados,
es de tipo calórico principalmente. En las variedades integrales se retienen
minerales, vitaminas y fibra.
Además de su riqueza en proteínas, las legumbres tienen un alto contenido en fibra, un elemento fundamental en la salud.
La patata es el tubérculo más importante. Sobre todo, es una fuente fundamental de hidratos de carbono de cadena larga, y en especial de almidón.
La principal función de los cereales es la energética, debido a las calorías procedentes de los hidratos de carbono (almidón), que son los nutrientes que predominan.